Los mejores templos de Japón

Publicado en octubre, lunes 17 en Japón

¡Qué bonito es Japón! Siempre que pensamos en Japón se nos viene a la cabeza la típica postal de un templo súper antiguo con un montón de árboles de flor lila rodeándolo, mientras varios monjes practican la meditación en su jardín. Y es que, seamos sinceros, como para no meditar rodeado de ese paisaje tan tranquilo, si es que ya solo viendo la foto respiras paz. Muchas veces nos imaginamos a nosotros mismos practicando algún tipo de técnica secreta ancestral que nos ayude a conectar con nuestro interior y a estar en perfecta armonía con la naturaleza.

No sabemos si en estos templos de Japón podremos encontrar a Kayto enseñando alguna técnica a Goku, o incluso al mítico Mono Borracho, una especie de semi Dios oriental con un don para la lucha. Lo que sí que sabemos es que, si visitas el país nipón, debes visitar estos templos porque te van a transportar a una época muy lejana a la actual. Es cierto que Japón tiene una parte muy moderna, y muy interesante de ver, pero también es cierto que es esta parte tradicional la que hace de este país un lugar totalmente diferente al resto del mundo. La forma en la que consiguen combinar perfectamente el modernismo y la tecnología con la religión y las costumbres tradicionales es simplemente admirable. Tradición y vanguardia conviven en perfecta armonía retroalimentándose una de la otra. Por tanto, en este post vamos a hablarte de los templos más famosos de Japón, o al menos, de los templos que no te puedes perder durante tu viaje al país de Nintendo.

Templo Toshogu

Templo Toshogu Foto de goinjapanesque.com

Este templo es un santuario sintoísta que se encuentra dentro de la ciudad de Toshogu. Concretamente forma parte de un conjunto de templos llamado “Santuario y Templos de Nikko”, el cual está reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Esto es normal, ya que este templo tiene casi 400 años de historia a sus espaldas desde que fuera construido en la etapa Tokugawa. Pero la importancia de este Templo radica en su escultura de los 3 monos sabios: son tres monos, los cuales uno se tapa la boca, otro los oidos y otro los ojos, dándonos a entender que debemos negarnos a la maldad y seguir por el camino recto del hombre sabio. Además, si visitas este templo el 14 de Mayo podrás ver una gran fiesta en la que las personas se disfrazan de samurais, algo digno de ver siempre.

Templo de Todaiji

Templo de Todaiji Foto de gonback.com

Para encontrar este templo tendrás que desplazarte hasta la región de Nara, pero te aseguramos que vale la pena. Este santuario es muy distinto al anterior, ya que se encuentra en una zona totalmente verde y llena de vegetación, en la que podemos encontrar a los ciervos sika (una especie de ciervos muy rara que sólo se encuentra en esa zona y que antiguamente se creía que eran mensajeros de los dioses). Este templo es un santuario budista que sirve como cuartel japonés para la escuela Kegon del budismo y está hecho totalmente de madera. Y, aunque se ha quemado ya dos veces por culpa de la guerra, sigue siendo la construcción de madera más grande del mundo. Dentro de su estructura podemos encontrar una figura llamada “el gran Buda”, la cual es un Buda gigantesco al que le rezan las personas que van a visitarlo. Sin duda, es un templo que no debes perderte en tu visita al país nipón.

Kinkakuji (Templo del pabellón de oro)

Templo del pabellón de oro

El templo Kinkakuji o Templo del pabellón de oro seguro que lo has visto en el salvapantallas de tu ordenador, ya que suele utilizarse de salvapantallas en ordenadores con sistema operativo Windows. Este famoso templo japonés se encuentra en la región de Kyoto y se construyó originalmente en 1397 (¡casi nada!) pero ha sufrido varias reformas tras destruirse durante la guerra. Este templo tiene una fauna y vegetación propia y abundante que hacen de él una visita obligada. Concretamente, el templo es una estructura de tres plantas: la primera es una habitación clásica japonesa rodeada por una barandilla que da al lago, la segunda planta es de estilo samurai y antaño fue un campo de entrenamiento, mientras que la tercera planta sirve para guardar todas las figuras de buda del templo. Cabe recordar que este templo es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1994. Seguro que te ha picado la curiosidad y ahora estás pensando visitarla durante tu estancia en Japón.

Templo de Kiyomizu

Templo de Kiyomizu Foto de tokyowalkingtours.com

Otro templo famosísimo y muy “mainstream”. Seguro que este templo lo has visto en alguna película (y si no era el templo, era una réplica exacta del templo) de Jackie Chan. Como los demás templos de la lista, este santuario es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Concretamente, este templo cuenta con una serie de cascadas de agua dentro de su recinto que lo diferencian de los demás santuarios de Kyoto. Construido en el año 337, el Templo de Kiyomizu es un reclamo turístico para todos los visitantes de Kyoto pero, además, es fuente de un montón de leyendas: la leyenda del amor o la leyenda que dice que quien de un salto desde la terraza del templo y sobreviva a la caída se le concederá un deseo. Quizá estemos ante el templo más bonito de todo Japón, no en vano fue candidato a entrar en la selecta lista de Las siete maravillas del mundo. Dentro de su estructura hay varios recintos que están totalmente cerrados y que no se pueden visitar, pero la mayor parte del templo sí que se puede, por lo que va a ser una gozada si al final decides visitarlo durante tu estancia en Japón.

Como ya habrás podido comprobar durante el artículo, Japón está muy ligado a la religión y, por tanto, a sus templos y santuarios. Al igual que ocurre en Occidente con las iglesias y en los países árabes con las mezquitas, los templos de Japón son un lugar sagrado y un reclamo turístico. No es fácil unir estos dos conceptos de forma correcta, pero los japoneses han logrado hacerlo manteniendo toda la pureza de la tradición.

Cómo llegar a todos los templos:

Una vez tengas tu vuelo a Japón y al menos el primer hotel, el siguiente paso es encontrar el transporte adecuado. La mejor manera de recorrer el país es comprando antes de viajar un Japan Rail Pass, que te permite viajes ilimitados durante 7, 14 o 21 días, en todos los trenes bala. Con el JR Pass no sólo viajarás de la manera más rápida, sino que además te permite tener un ahorro de hasta un 60% sobre los billetes comprados de forma separada. ¡No lo pienses más!


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