La magia de Santiago de Compostela

Publicado en noviembre, miércoles 27 en Inspiración

Santiago de Compostela es uno de los destinos de peregrinaje más importantes de España. Es el destino final de la llamada Vía Sacra, rodeando el muro del Convento de San Paio de Antealtares podremos visualizar la gran construcción que durante siglos ha servido como punto de encuentro para cristianos de todas partes del mundo.

La ciudad y catedral de Santiago de Compostela Foto de paradoxplace.com

La catedral es el destino final en el “camino de Santiago”, y la ciudad creció alrededor de esta gran iglesia, a punto tal que hoy se la reconoce en todo el mundo. Incluso hay iglesias y parajes que han sido bautizados en honor a Santiago de Compostela.

El recorrido para llegar a la catedral de Santiago empieza con el ascenso al Monte da Gozo, allí donde los creyentes del pasado recitaban el Te Deum mientras la silueta de la ciudad los recibía con su majestuosidad. Desde lo alto del monte, son 5 kilómetros de caminata hasta el Pórtico de la Gloria. Siguiendo la rúa de San Pedro llegaremos a la puerta más famosa para acceder a Santiago: Porta do Caminho. Es una de las siete antiguas entradas que tenía la muralla protectora de la ciudad, y cuando pasamos a través de ella empezamos a ver las transformaciones que sufre la ciudad.

Santiago de Compostela está dividida en dos partes, de un lado están las construcciones más nuevas, que le agregan vitalidad y color, mientras que el verdadero casco histórico está claramente influenciado por la solemnidad y lo austero de los peregrinos. Uno de los rasgos impresionantes de Santiago es que logra la convivencia de ambas ciudades, sin crear conflictos. Las callejuelas dividen de forma notoria un extremo de la ciudad del otro, y sin embargo no hay incidentes y la vida discurre de manera sencilla mientras los habitantes hacen sus diligencias y los peregrinos intentan llegar a la catedral.

Las principales calles que nos llevan hasta la catedral son Rua das Casas Reais, Rua das Anima, Azabachería y finalmente Vía Sacra. Aquí se respira la solemnidad y el respeto total a las antiguas costumbres de Santiago de Compostela. Pero a poco de alejarnos tras terminar el peregrinaje, ya en la Plaza de Quintana empieza a volver el color y la música a las calles. Si bien el camino del peregrino es costoso y arduo, la recompensa puede aprovecharse al instante. Desde Quintana vamos a la otra plaza, Obradoiro, allí la fachada barroca y las luces de los negocios empiezan a convertirse en un atractivo más amigable para los viajeros de todas partes del mundo.

Hace más de 1200 años apareció el apóstol, y desde entonces los peregrinos han crecido en cantidad. Hoy la ciudad de Santiago de Compostela es uno de los centros de peregrinaje más importantes de Europa, y año a año la hostelería y gastronomía de Santiago aprovechan el interés de los más fervientes devotos.

Ya sea que formes parte de los creyentes y peregrinos, o simplemente para disfrutar de una de las construcciones más hermosas de España, Santiago de Compostela te invita a recorrer sus calles y dejarte maravillar.


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